Suena un poco como el título de un cuento, no?? Pero existe y además está en Lanzarote. Concretamente en Haría, al norte de la isla. Y os preguntaréis que por qué lo llaman así, pues a la vista está en las fotos... por la cantidad de palmeras que tiene esta zona. Además de ser tranquila, es una zona preciosa y muy conocida.
Algunas palmeras son enormes y según se decía, el pueblo plantaba una palmera si nacía una niña y dos palmeras si era un niño. De ahí la gran cantidad que tiene este cautivador pueblo. Además esta zona suele estar más verde que el resto de la isla, por tanto crea un contraste fantástico y que no te puedes llegar a imaginar que exista en esta isla.
Para llegar hasta Haría, yo he ido por dos caminos, desde Teguise o desde Tahíche. Prefiero éste último pues no hay tantas curvas y el camino se me hace más ameno, sobre todo en el último tramo que estás viendo el mar a tu derecha. Tanto para tomar un camino u otro, si estamos en Arrecife, Playa Honda, Costa Teguise... lo mejor es ir hacia San Bartolomé y de ahí podríamos ir hacia Tahíche (dirección Casa César Manrique) o hasta llegar al Monumento del Campesino y desviarnos hacia la derecha para llegar hasta Teguise.
Una vez en el camino, sea cual sea el elegido, no tardaremos más de unos 20 minutos en llegar. El pueblo no es relativamente grande pero hay varias casas rurales en él y los paisajes son una maravilla.
Podremos parar por un buen rato en él y tomarnos algo mientras vemos este espléndido valle. Después, si salimos en dirección hacia el Mirador del Río, llegaremos hasta otro Mirador que ya os hablaré en otro momento, porque merece mucho la pena pararse a contemplar lo que tendremos delante de nuestros ojos.... ahí lo dejo en suspense para otra ocasión.
Podremos parar por un buen rato en él y tomarnos algo mientras vemos este espléndido valle. Después, si salimos en dirección hacia el Mirador del Río, llegaremos hasta otro Mirador que ya os hablaré en otro momento, porque merece mucho la pena pararse a contemplar lo que tendremos delante de nuestros ojos.... ahí lo dejo en suspense para otra ocasión.