Ayer aprovechamos para ir a conocer una de las ciudades que tenía en mente desde hace tiempo: Marvão. Queda aproximadamente a una hora y veinte minutos de Cáceres. Primero pasamos por Valencia de Alcántara, donde conocimos varias atracciones de allí (eso será en otra entrada). Tras pasar un largo tiempo en ella, decidimos ir para Marvão, que está apenas unos 15 minutos de Valencia de Alcántara.
Entre lo que conocimos de esta ciudad, vimos el Castillo. Quedé fascinada lo bien conservado que está, sus murallas, jardines... en fin todo me gustó. Para llegar a él no nos queda más remedio que subir y subir las cuestas de esta ciudad, pero merece la pena.
Antes de entrar al Castillo os recomiendo que echéis un vistazo a los Jardines de Santa María, preciosos y muy bien cuidados.
El acceso al Castillo es gratuito y nada más entrar te das cuenta de por qué es tan especial. Las vistas desde él son absolutamente fantásticas, impresionantes. Su situación privilegiada le situó como punto de vigilancia de la frontera, a 15 kilómetros. Se encuentra a 850 metros sobre el nivel del mar y toda la ciudad de Marvão se encuentra rodeada de sus murallas.
Podéis subir por las estrechas escaleras que dan acceso a las murallas y recorrerlas, al igual que a las diferentes torres que tiene. Aunque si tenéis algo de vértigo, os puede resultar difícil. En mi caso, lo tengo. El subir fue estupendo, el observar los paisajes también. El problema se presentó al bajar, pues todas las escaleras, excepto una (que es metálica, no es original) no tienen barandilla y se me hizo algo difícil el bajar por tan estrechos escalones, no porque no pudiera, sino la sensación de "caer" fue algo extraño. Pero bajé el primero de los escalones y me paré. Ahí la situación ya fue a mejor. Así que hice lo mismo con todos los demás.
Está compuesto por dos estructuras, quedando en el medio la Plaza de Armas, con árboles y jardines bien cuidados. En el último edificio es donde se encuentra la Torre del Homenaje y para acceder a ella, primero tenéis que subir las escaleras metálicas, luego entráis en una habitación muy alta donde hay otras pequeñas escaleras en su parte derecha. Ahí, una vez llegáis veréis otras escaleras que dan acceso a esta torre.
Alto, muy alto, pero mereció la pena.